Adaptar al bebé a los cambios de temperatura.

En esta época nos encontramos con diversos cambios de temperatura, o bien salen días muy calurosos o bien, días más frescos. Los mayores podemos adaptarnos fácilmente a estos cambios de temperatura, eligiendo correctamente la ropa del armario o tapándonos  un poco menos por las noches. Sin embargo, no es tan fácil con los más pequeños, ya que cuando llega la primavera y empiezan a subir las temperaturas, ellos no pueden escoger y nos planteamos: ¿qué les ponemos a nuestros bebés?; ¿cómo sabemos cuál es la ropa más adecuada para no hacerles pasar ni frío ni calor?

Los papás normalmente sobreprotegemos a nuestro bebés y pensamos que es mejor que pasen algo de calor a que pasen frío. En realidad, esto no tiene mucho sentido, ya que si pasan calor sudarán,  lo que les hará coger frío y al final ¡terminarán resfriándose!

Sobre todo los padres primerizos se preocupan por si no saben cómo averiguar la sensación térmica del bebé. Pensemos que si el bebé tiene mucho calor o mucho frío, llorará pidiendo ayuda. Además,  debemos saber que  tienen generosas capas de grasa que les ayudan a evitar el frío y prevenir la pérdida de calor, lo que les hace sufrir más en el caso de que el calor sea excesivo.

Para hacer más fácil la adaptación de los más pequeños  a la entrada del calor, aquí os dejamos algunos consejos:

1. Lo peor para un bebé son los cambios bruscos de temperatura dando igual que sea de frío a calor o de calor a frío. Debemos intentar ahorrárselos. Los más vulnerables son los recién nacidos  y los lactantes ya que todavía no han desarrollado su sistema de respuesta al cambio de temperatura.

En casa, los bebés no deben pasar ni mucho frío ni mucho calor, puesto que mientras el calor dificulta su respiración y reseca su piel, el frío puede hacer que cojan un pequeño resfriado. Hay que proporcionarles una temperatura que  resulte adecuada para nosotros mismos, teniendo en cuenta que ellos no se están moviendo tanto. Los pediatras aconsejan durante el día una temperatura entre los 22 y 24 grados, y por la noche, 18 o 20 grados (ya que están tapados con la ropa de cama).

2. Para regular la temperatura del bebé hay que dejarse llevar por el sentido común y atender a su estado. Si está tranquilo, es que está bien. Si está inquieto, una de las razones puede ser porque no se encuentre a gusto con la temperatura ambiente. Podemos tocarle la nuca o el cuello para comprobar su temperatura.

3. En primavera y verano, lo más recomendable es utilizar tejidos frescos cuando nuestros bebés van en la silla de paseo o en la silla de auto. Cuandsábanas Erizo Verdeo salimos al exterior nos podemos encontrar con el problema de que  pasen calor en su silla de auto o de paseo por el tipo de tejido que las recubre, ya que se trata generalmente de tejidos acrílicos. En tales casos, lo mejor es colocar una sabanita de algodón 100% que recubra la silla y que haga de aislante, así su cuerpo se regulará mejor y no le transmitirá tanto calor el tejido de la silla. En el caso de que cambie un poco la temperatura y refresque, lo mejor es llevar en el bolso de paseo un arrullo, también de algodón, para cubrir o tapar a nuestros bebés.

Lo mismo tenemos que hacer con la ropa de la cuna, es el momento de retirar las mantas o edredones y poner una sábana de algodón y una colcha, para que los  bebés no pasen calor por las noches y se despierten.

En el Erizo Verde tenemos sabanitas hechas 100% de algodón que además son muy finas, y adecuadas para arroparlos  por las noches y también disponemos de una colección de arrullos que estamos seguros de que os encantarán y os resultarán muy prácticos en el día a día. ¡No os olvidéis de echar un vistazo a nuestra web!

Esperamos que os sean útiles estos consejos, aunque el mejor recurso es siempre, ¡fiarnos de nuestro instinto!